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¿Cómo hacer fertilizante en casa? ¡Las mejores formas!

Después de varios años dedicándole todo nuestro amor a ese maravilloso espacio verde llamado jardín, nos hemos dado cuenta que no es necesario hacer grandes gastos para tener plantas bonitas y saludables. Y es que, en casa, hay muchísimos recursos que podemos aprovechar de manera natural.

Ahora bien, los fertilizantes caseros se basan en elementos que pueden ser fácilmente extraídos de residuos orgánicos, tales como: calcio, fósforo, nitrógeno y potasio. Algunos de ellos garantizan el adecuado funcionamiento de los procesos vitales de la planta, mientras que otros se encargan de agilizar el crecimiento vegetal.

Por eso, te contaremos cuáles son las 4 recetas de fertilizantes que mejor resultado nos han dado y cómo hacerlas en casa ¡Vamos a ello!

Fertilizante de cenizas rico en fósforo

Normalmente, las cenizas de madera son un material de desecho que casi nunca deseamos conservar. Sin embargo, gracias a su abundante cantidad de fósforo y discreto contenido de potasio, podemos emplearlas como ingrediente base para elaborar un fertilizante casero de primera calidad.

Su preparación es bastante simple. Después de almacenar suficiente cantidad de cenizas provenientes de la chimenea o de las barbacoas, las colocamos en un tazón hondo y procedemos a diluirlas en agua hasta tener una solución líquida, apta para regar.

Esta fórmula posee un pH alcalino, por lo que a pesar de ser ideal para equilibrar la acidez de los suelos, solo debe ser utilizada máximo 3 veces al año, pues así no corremos el riesgo de modificar demasiado las propiedades de la tierra. Especialmente si la finalidad es cultivar especies como las hortensias, camelias, azaleas y gardenias, que necesitan de suelos ácidos para desarrollarse.

Nunca emplear cenizas de carbón, cartón o incluso madera pintada, ya que contienen muchos químicos tóxicos que podrían dañar la siembra.

Fertilizante nitrogenado de café 

El café es conocido en el mundo de la jardinería por sus maravillosas propiedades plaguicidas. Además de sus cualidades fertilizantes, proporcionadas por una estructura química repleta de nitrógeno y antioxidantes. Por esta razón, el fertilizante de café es, sin duda, uno de nuestros preferidos.

La forma más sencilla y económica de hacerlo es guardar los restos de café que quedan en el interior de las cafeteras. Si no lo consumes, siempre puedes dirigirte a cafeterías, bares o restaurantes y preguntar por los mismos.

Dichos restos pueden ser colocados directamente sobre la tierra o ser mezclados con agua, y aplicarse como riego después de unos pocos días de reposo.

Es importante recordar que el pH del café es ácido al igual que el fertilizante de cenizas. En consecuencia, recomendamos emplear exclusivamente en variedades de plantas afines a sustratos poco alcalinos.

Fertilizante doméstico con calcio

Las manchas cloróticas, el crecimiento retrasado y hojas jóvenes deformes, partidas o ajadas, son signos inequívocos de que una planta tiene deficiencia de calcio. Pero, ¿cómo corregirlo?

Un modo sencillo de hacerlo es enriquecer la tierra con cáscaras de huevo. Sí, pues mediante su paulatina descomposición, irán liberando todo el mineral albergado, que es aproximadamente un 90%.

Así que, dicho esto, continúamos con las indicaciones:

  1. Acumula en un lugar fresco y seco, la mayor cantidad de cáscara de huevo que puedas.
  2. Lávalas con cuidado.
  3. Trituralas. Puede ser con la mano o con ayuda de un mortero.
  4. Aplicar y distribuir en el sustrato alrededor de la planta o en la primera capa de grava.

Los tomates, las berenjenas y los pimientos, son algunas de las plantas que más se benefician con este fertilizante orgánico hecho en casa. Dado que el calcio extra, protege sus flores de la putrefacción temprana. Asimismo, vegetales de hoja verde como el brócoli, la acelga, las espinacas y la coliflor, también se verán favorecidos por las bondades de las cáscaras de huevo.

Fertilizante de cáscaras de plátano

No hace falta mencionar que el plátano es un fruto con elevado un nivel de potasio, el cual también se encuentra distribuido en la cáscara. De ahí, que se utilice para crear tanto fertilizantes caseros como fertilizantes comerciales.

Nuestra receta consta únicamente de 2 elementos: agua y cáscaras de plátano. La proporción de cada uno varía de acuerdo al tamaño del jardín, pero, por lo general con 4 cáscaras y 1 litro de líquido está perfecto.

En cuanto a la preparación, los pasos a seguir son:

  1. Cortar las cáscaras en trozos medianos y ponerlas a hervir en un cazo durante al menos 15 minutos, hasta alcanzar una infusión oscura.
  2. Pasado ese tiempo, se debe colar el extracto y dejarlo enfriar.
  3. El paso final es, mezclar con 1 litro de agua y rociarlo directamente en las plantas.

La ventaja de escoger este tipo de abono orgánico es que con aplicarlo 2 o 3 veces al mes, es suficiente para que ejerza su efecto tanto en la floración como en la fructificación. Así que, cuando notes que los troncos de tus plantas tienen un aspecto leñoso, débil o poroso, optes por dicha fórmula para fortalecerlas rápidamente.