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Los 5 mejores árboles frutales para plantar en el jardín

Son varios los aspectos a considerar en el momento de plantar un árbol frutal en el jardín. Entre esos factores está el clima, ya que la mayoría de estas plantas no sobrevive a los fríos inviernos, a la falta de sol, a los vientos excesivos o las heladas tardías de marzo o abril.

En ese sentido, se mostrarán 5 árboles frutales para plantar en el jardín que son capaces de resistir temperaturas muy bajas y dan sus frutos.

Manzanos

Resisten los cambios climáticos, aunque la temperatura baja les sienta mejor. También muestran resistencia a la alta salinidad que pueden presentar determinados suelos y no presentan mayor dificultad para mantenerlos sanos.

Es aconsejable sembrar el manzano en el mes de marzo, durante la primavera, justamente cuando la planta lleva a cabo el reposo de la savia. Uno de los métodos más utilizados para su reproducción es el injerto, necesario para poder obtener fruto: la manzana.

La cantidad de luz que necesita esta planta es de 6 a 8 horas diarias. Igualmente, necesita mucha agua durante el periodo de crecimiento, pero el drenaje debe ser muy eficiente. Las primeras manzanas las podrás cosechar en 8 o 10 años.

Cerezo

Este árbol frutal, muy conocido en España, se adapta a casi cualquier tipo de clima y soporta temperaturas de hasta -20°, gracias a su floración tardía (entre abril y mayo). Su fruto se puede degustar a partir del segundo mes después de la floración.

Este árbol puede alcanzar los 25 metros de altura. En cuanto a su sistema reproductivo, esta planta renace con mucha efectividad después de ser cortado, gracias a su capacidad de brotar desde la raíz.

El cerezo no requiere de mucha agua, al contrario, el suelo debe estar provisto de un excelente sistema de drenaje, pero se debe cuidar muy bien en tiempos de sequía.

Almendro

El almendro se da con facilidad en climas templados, por lo que el frío no le sienta bien. El suelo debe ser arenoso, con muy buen drenaje. Esta planta da dos tipos de almendras: la dulce y la amarga. La segunda es tóxica de uso farmacológico, por lo que hay que tener cuidado.

El almendro alcanza los 10 metros de altura, muestra sus flores entre enero y abril, pero da sus frutos entre agosto y octubre. Los terrenos soleados son los más indicados para su cultivo.

Algunas condiciones climatológicas le pueden afectar, pero muy resistente a otras. Lo importante es escoger el tipo de almendro que se ajuste a las características climáticas del lugar donde se vaya a sembrar.

Peral

Entre los árboles frutales para plantar en el jardín, el peral es uno de los más indicados gracias a su tolerancia a las bajas temperaturas (hasta -40 °C). Requiere de suelo silíceo-arcilloso, en el que no se produzca mucha humedad, pero tampoco debe estar muy seco.

Este arbol, que puede alcanzar los 10 metros de altura, tiene un promedio de vida de 60 años. No obstante, algunas especies duran hasta 400 años. A partir del mes de marzo muestra grandes flores, en colores blanco y rosáceo.

Su fruto, la pera, posee un color verde amarillento, aunque también se puede apreciar en tonos rojizos. Habitualmente, se injerta sobre pies de membrillo. Esto acelera su producción y provee de frutos de mayor tamaño.

Níspero

Esta planta se reproduce con gran facilidad por medio de injertos. De este modo, los frutos se dan en 2 años. La otra alternativa es la reproducción por semillas, pero tarda entre 8 y 10 años en dar frutos.

Es resistente al frío, pero las temperaturas muy bajas, inferiores a los 0 °C, son un fuerte impedimento para la producción de su fruto. Se considera al níspero como un árbol de litoral, por lo que el clima templado es el más favorable para su cultivo. El suelo debe contar con un excelente sistema de drenaje, por lo que debe ser arenoso.

Esta planta puede crecer hasta 10 metros y muestra sus flores durante el otoño y el invierno, pero sus frutos maduran a partir de abril.