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Plantas resistentes

Un jardín bonito y sin mucho trabajo es lo que la mayoría quiere. Esto es posible con plantas resistentes a los cambios de temperatura. ¿Cómo saber cuáles son las opciones más fuertes al frío y al calor?  En este artículo encontrarás 6 especies para tener en tu pequeño espacio natural sin gran esfuerzo.

#1. Jazmín

Las Jasminum (nombre científico), son mayormente cultivadas en Europa. Pueden reproducirse como arbustos o decorativas trepadoras de hasta 6 metros de altura. Su característica flor blanca desprende un agradable olor que le dará un toque relajante a tu jardín o terraza. Procura su riego de 2 a 3 días en primavera y verano, más cuando esté en fase de crecimiento. Las plantas de jazmín necesitan de luz solar para crecer o un lugar de semisombra. Colócalas en macetas que puedas mover cuando llegue el frío y déjalas en un sitio más cálido.

#2. Clemátide

De la familia ranunculaceae, es una resistente planta que, de acuerdo a su origen, crecerá como arbusto, trepadora o herbácea. Casi siempre ofrecen un llamativo color violeta, aunque también hay rosas, azules, blancas y rojas. La popular Clemátide, originaria de Europa y Asia, luce esplendorosa casi todo el año. Es una guerrera de los cambios climáticos, por lo que se mantiene despierta desde primavera hasta principios de otoño, con sus flores en forma de estrella o de campanilla. Les gusta recibir sol, al menos seis horas diarias, pero cuidando su base bajo la sombra y con suficiente humedad. Si su tendencia es a enredarse, hay que colocarle un tutor al que se vaya adhiriendo. En los primeros años de plantación necesitará de podas regulares.

#3. Hiedra

De aspecto leñoso y trepadoras por naturaleza, las hiedras son plantas que se reproducen con facilidad, dando un toque diferente a tu jardín gracias a sus hojas brillantes y flores de color verdoso. Son resistentes a los cambios de temperatura y necesitarán de poco cuidado para mantenerse. No exigen riego constante, ya que tienen una función de regulación que les permite mantenerse sin muchos cuidados. Pueden estar en zonas luminosas, pero no necesariamente expuestas directamente al sol. Crecen sin problema en tierras abonadas y de buen drenado. Comunes en el centro y sur de Europa, así como en Japón, África y Asia, tienen un característico fruto que cambia su color entre pardo y negro azulado. Llegan a tapizar paredes.

#4. Palmito

Los palmitos, llamados palmeras enanas o científicamente conocidos como chamaerops humilis, son plantas resistentes a altas temperaturas que pueden crecer en macetas o directamente en el suelo. No son adaptables a climas fríos, lo que debes tener presente al plantarlos. Pertenecen a la familia de palmeras de Europa meridional, lo que las hace mantenerse en zonas con suficiente luz solar. En épocas gélidas, puedes cubrirlas con un plástico para mantenerlas. Se reproducen en terrenos sin mucho abono, pero de buen drenaje. Pueden mantenerse por años si reciben luz natural y están húmedas, no solo en la base, sino en su follaje.

#5. Crisantemo

Si lo que buscas es mantener plantas llamativas en épocas de bajas temperaturas, el crisantemo es ideal. Alcanzan su mayor floración en otoño, necesitan de mucha luz natural, pero sin que les lleguen directamente los rayos del sol. De procedencia asiática, los Chrysanthemum son pequeños arbustos que superan un poco más del metro de altura, especiales para adornar, ya que se componen de un espectáculo de coloridas flores violetas, verdes y rojas, que se dejan ver entre octubre y diciembre. En macetas, resisten en tierras que absorban bien el agua de riego, con mezcla de abono vegetal. No necesitan de mucho cuidado, solo podarlas y retirar las hojas que se vayan secando.

#6. Buganvilla

En esta lista de plantas resistentes para tener en tu jardín no puede faltar la noble Buganvilla, una trepadora por excelencia de sencillas y bellas flores que puedes encontrar en fucsia, naranja, blanco y violeta, todas de la familia Nyctaginaceae. Son decorativas y pueden llegar a ocupar grandes espacios en muros durante todo el año. Originarias de Sudamérica, también conocidas como las reinas del verano, resisten a altas temperaturas, con la misma permanencia que en las épocas frías. Suelen perder sus hojas en invierno. Alcanzan hasta 8 metros de altura si están plantadas directamente en la tierra, aunque no tienen problema en crecer en macetas, aunque lo harán a menor escala. No requieren de mucho riego, ni de grandes cantidades de tierra abonada. Solo será necesario colocar una guía de crecimiento y podarlas con regularidad.

Contra toda tempestad

Si después de estas 6 sugerencias aún buscas opciones para mantener un jardín florido en invierno, no dudes en plantar rosales, ya que no solo aportarán belleza, sino también un exquisito aroma. Lo mismo hará la lavanda, altamente resistente a los cambios de temperatura. Estas pueden mantenerse relucientes casi todo el año, con esas flores lilas y violetas peculiares por su olor terapéutico. No olvides las plantas conocidas como pensamiento, sembradas en otoño para que comiencen a dar sus primeras flores con la llegada de las lluvias. Necesitan de luz solar y mucha humedad para resistir durante varios meses.

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