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¿Qué hacer para que no entren gatos en mi jardín?

Aunque parecen inofensivos, los gatos pueden representar un verdadero problema en casa. Son animales territoriales y muy activos, orinan y defecan en cualquier lugar y acaban con las plantas del jardín o la terraza. En el caso de los gatos silvestres, suelen ser agresivos, pueden estar minados de parásitos o simplemente provocar alergias. ¿Qué hacer para que no entren gatos en tu jardín? No les hagas daño, te bastará con seguir estos prácticos y útiles consejos para ahuyentarlos sin poner en peligro tu seguridad y la de tu familia.

Elimina su fuente de sustento

Una de las razones por las que los felinos visitan asiduamente tu jardín es en búsqueda de alimentos. Te recomiendo examinar el área y asegurarte de que la basura orgánica esté en el contenedor y fuera de su alcance. Si tienes pájaros en casa, hazte de dispositivos en los que puedan alimentarse sin desperdiciar los granos. Las migajas y aves terminan por convertirse en alimento para gatos. Cuando el jardín es grande, los diestros animales se apoderan de rincones o escondites en los que descansan o esperan para cazar su próximo sustento. En la peor de las situaciones forman colonias, difíciles de rebatir; de hallarte en este caso, busca la ayuda de profesionales. El Ayuntamiento y los departamentos especializados tomarán el control.

Aplica medidas efectivas

De nada te servirá asustarlos, los gatos pueden atacarte al verse hostigados o irse y volver de nuevo al lugar donde han marcado territorio. El olor de su orina y sus heces le indicarán el camino. Pero hay una serie de medidas que puedes realizar y que sin duda te ayudarán a despistarlos de forma efectiva.
  1. Opta por remedios naturales. Esparce café o pimienta en polvo en los rincones o escondites, los olores y los continuos estornudos incomodan a los felinos. Combina en un recipiente vinagre blanco y agua, aplica el líquido con un spray, regadera o difusor en sitios estratégicos del jardín y la casa. Otros productos naturales muy efectivos son las cáscaras de frutas cítricas: limones, naranjas y pomelos. Colócalas junto a las plantas del jardín o frótalas en el tallo de los árboles, macetas y paredes. También puedes sembrar geranios o especias como albahaca, tomillo, lavanda y eucalipto, ya que los gatos odian su aroma.
  2. Instala vallas para gatos en el perímetro de tu jardín y de tu hogar, evitará que puedan trepar las paredes y entrar. Si no puedes por ahora, elimina todo rastro que dejen los gatos en tu territorio. Hazte de una pala de jardinería, recoge sus excrementos y la tierra que le rodea, luego rocía vinagre o cualquiera de las alternativas naturales que te he comentado. Evita utilizar productos tóxicos.

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